La guerra de sucesión en España

En España se desató una autentica guerra civil entre la Corona de Aragón, partidaria del Archiduque ya que les habí­a prometido mantener sus fueros y privilegios federales, y Castilla, partidaria de Felipe de Anjou.

En 1703, un ejercito aliado de cerca de 14.000 hombres intento desembarcar en Cádiz, siendo rechazado, pero no destruido, por lo que hicieron un segundo intento en Vigo donde destruyeron una flota española recién llegada de América con un cargamento de oro.

En 1704 el Archiduque Carlos desembarca en Lisboa y entra en España a través de Extremadura, siendo rechazado por el ejército real, intentando posteriormente tomar Ciudad Rodrigo, también sin conseguirlo. Los ingleses, tratando de dominar los mejores puertos marí­timos, tratan de apoderarse de Barcelona, donde no consiguen el apoyo de las instituciones catalanas. De regreso de este fracaso, toman Gibraltar, que tan solo defendida por 500 hombres se rinde a tropas supuestamente bajo bandera del pretendiente al trono español, el Archiduque Carlos. Sin embargo, se nombra a Sir George Rooke como Gobernador Militar de Gibraltar, quedándose hasta nuestros dí­as Gibraltar bajo dominio inglés.

La gran derrota sufrida por Luí­s XIV en la batalla de Blenheim, supone una gran inyección de moral para los partidarios del Archiduque en España, el cual se traslada a Barcelona.

A mediados de 1705 una flota de 160 barcos y 20.000 hombres ingleses y holandeses, desembarca en Barcelona, donde el Archiduque Carlos establece la capital de su reino, con el nombre de Carlos III de España. Toda Cataluña y Valencia le apoyan.

En febrero de 1706, Felipe de Anjou con unos 30.000 hombres, inicia el asedio a Barcelona, pero el ataque de portugueses e ingleses desde Portugal, a través de los valles de Tajo y del Duero, y con dirección a Madrid, le hacer abandonar estas posiciones y dirigirse hacia el centro de la pení­nsula, estableciéndose en Burgos. Por otro lado Aragón, declara su apoyo a Carlos, quien consigue avanzar hasta Madrid, donde es proclamado rey.

A pesar de los consejos de Luis XIV para que abandonara, Felipe de Anjou continúa en su lucha y tras la sublevación de Madrid en contra del Archiduque, vuelve a la capital en el mes de octubre ante el clamor de su pueblo.

1707 supondrá una gran victoria para la causa de Felipe V. Tras ser derrotados en Almansa, los aliados se retiran y el rey Borbón toma Valencia, Alcoy, Denia, Zaragoza y Lérida, a las que siguieron Alicante y Tortosa en 1708.

Con la llegada de 1710, Europa se va preparando para la paz. Solo se combate ya en España. Carlos, contaba un gran ejército internacional al que se unieron tropas valencianas y catalanas, al mando del prí­ncipe austriaco Guido Wald Rüdiger, conde de Starhemberg, que derrotó al ejército de Felipe en Almenara y recuperó Zaragoza.

En contra de su opinión, Stanhope consiguió convencer al Archiduque para ir a Madrid. Una vez allí­, se encontró con el pueblo madrileño totalmente en contra, las calles desiertas y las puertas y ventanas cerradas. Starhemberg situó entonces sus tropas en Toledo, hacia donde quiso trasladar al Archiduque, pero éste, tras abandonar Madrid camino a Toledo, no se atrevió, y dando media vuelta, marchó hací­a Zaragoza, y desde allí­ a Barcelona. Las tropas del Archiduque, desmoralizadas por este abandono, decidieron seguirle hacia Aragón en tres bloques para asegurarse el abastecimiento. Al frente las tropas portuguesas, en el centro ingleses y holandeses al mando de Starhemberg y cubriendo la retaguardia, Stahope con tropas inglesas. Pero antes de abandonar Toledo, las tropas incendian el Alcázar y la iglesia de Santa Leocadia y saquean todo lo que encuentran a su paso.

Mientras tanto Felipe V, que mantení­a su corte en Valladolid, recibe la ayuda de su padre, quien le envia a Louis Joseph de Bourbon, duque de Vendí´me, junto con el que inicia una nueva campaña. El rey Felipe avanza junto con su ejercito, al que se unen cientos de voluntarios y vuelve a tomar Madrid el 2 de diciembre, esta vez sin batallar, ante la retirada de Carlos. Lo primero que hace Felipe V al llegar a Madrid es dirigirse a la basí­lica de Nuestra Señora de Atocha, y de allí­ al palacio. El recorrido por las calles de Madrid duró tres horas, debido a la multitud que se agolpaba aclamando a su rey. Habí­a pasado de estar casi derrotado a tener a su lado a un ejercito bien armado, vestido y pagado, y lo que es mas importante, a un pueblo volcado en su favor, harto de los desmanes cometidos por las tropas del Archiduque.

Informado de la partida hacia Aragón de las tropas del Archiduque, el duque de Vendí´me pone a su ejercito en marcha para cortarles el paso en Guadalajara. El propio rey Felipe parte de Madrid en la madrugada del dí­a 5 de diciembre descansando esa noche en Alcalá a la espera de conocer el camino tomado por el enemigo y partiendo hacia Guadalajara al dí­a siguiente, donde se reúne con las tropas de Vendí´me. Esa noche las tropas del rey conocen la estancia de los ingleses de Stanhope en Horche y que sus hombres estaban muy distanciados del resto de los aliados, enviando en su persecución a su vanguardia al mando del marques de Valdecañas, quien fuerza la marcha durante la noche. En Torija, Valdecañas toma contacto con la retaguardia de Stanhope y se entera de la intención de Stanhope de descansar en Brihuega y cruzar el Tajuña desde allí­ y marchar hacia Solanillos y de hacia a Trillo, por lo que adelanta a la caballerí­a del general Bracamonte y a los voluntarios del coronel Vallejo, quienes cruzando por Valdesaz, toman los puentes y pasos cercanos a Brihuega. Stanhope, confiado de que solo es un pequeño grupo quien les persigue, entra en Brihuega donde establece sus tropas.

  • Visto: 4488