La economí­a

Los Impuestos

 Como ya hemos dicho, el primero de los dos fueros otorgados por Don Rodrigo constaba tan sólo de siete artí­culos dedicados exclusivamente a regular los tributos  que la villa debí­a pagar al Arzobispo dividiendo la población en tres clases: los que estaban exentos por carecer de recursos, los que pagaban una cantidad determinada y los que por su riqueza tributaban el doble. También fijaba quienes estaban exentos de pagar tributos: los huérfanos menores de 14 años, el juez, los jurados, y los alcaldes mientras ejercí­an su cargo y los que iban a la guerra con el Rey o el Arzobispo, si estaban al menos tres meses en el ejército.

Veamos ahora los distintos tipos de impuestos que existí­an.

Cada vecino pagaba anualmente medio "mencal" al arzobispo por la fiesta de San Miguel y hacia Febrero se pagaba la llamada "vigésima", por la que de cada veinte maravedí­es uno debí­a de ser entregado al señor. Además se pagaba el "yantar" o tributo en comida, si bien no se especifica la cantidad, ya que el fuero corto dice que se haga según costumbre.

Por ome que afume casa en briuega. Todo ome que afume casa en Briuega. a de dar al Arzobispo por la sant Miguel. medio. Mc.

 La mayorí­a de los impuestos y multas prescribí­an al año.

Por qual callonna no recuda danno arriba. Por ninguna calonna de anno ariba non recuda: si non fuere por muerte de omme o por furto.

Existí­a también el "portazgo", impuesto que pagaban las mercancí­as que entraban en la villa, del que estaban exentos el pan y el vino, sin duda por ser considerados como alimentos de primera necesidad.

Por aduxiere pan o uino a uender. Tod ome que aduxiere pan o uino a uender a briuega: no de portadgo.

Si el portero o el encargado de cobrar el portazgo cobraba de más, debí­a de pagar una multa al arzobispo.

Por ome que cogiere portadgo. Todo portero que portadgo cogiere en briuega. o en su termino, si mas cogiere del fuero: tomelo duplado. et si otro ome cogiere portadgo sino el portero o su mandado: peche. x. maravedis. al arzobispo. et tome duplado quanto cogio.

 La obligación de contribuir a los gastos que el señor pudiera tener en la guerra y la de alistarse al ejercito del señor, estaban regulados mediante el fonsado y la fonsadera. En el caso de que se permaneciera más de tres meses en el servicio de armas, quedaban libres de algunos impuestos que eran cobrados por el arzobispo.

Por fazer fonsado. Los omes de briuega non fagan fonsado por premia con ningun omne. sino con su sennor el Arzobispo.

Por bí­bda que non uaya en fonsado Bibda no uaya en fonsado. ni peche fonsadoras. si non ouiere fijo en su casa que sea de edad. et fijo auiendo de edad: uaya en fonsado.

Vibda. et huerphano. et omine aiechigado non vayan en fonsado, ni pechen fonsadera.

Los Oficios

 Los oficios también estaban regulados en el fuero de Brihuega. Además de aquellos sobre los que se fijan normas, de la lectura del fuero podemos conocer la existencia de algunos otros.

Dentro del palacio y al servicio del Arzobispo, nos encontramos, además de los canónigos y clérigos, con el "alcayad" o delegado del Arzobispo en la villa, el mayordomo mayor, el "echan" u oficial encargado de dar de beber, el "escanciano" o copero, los camareros, el "porto" o portero, los cocineros, "zatiqueros" o encargados de recoger el sobrante de las mesas y alzar los manteles y el "ceuadero" (?).

Quí­ matare officiales. et si omme de briuega matare Echan. o a Escanciano. o a camarero, o a porto. o a cozinero. o a zatiquero. o a ceuadero. faziendo su officio: peche la calonna duplada. de cuemo la a: uecino de briuega. por muert. o por prison. o por ferida.

 Las personas encargadas de impartir justicia en Brihuega eran los denominados "aportellados". Los principales eran el el Juez, los Alcaldes y los Jurados, quienes nombraban a otras personas para distintos cargos, como andadores, contadores, escribanos, etc.

La agricultura era sin duda la base de la economí­a existente. Además de cereales y hortalizas, se mencionan otros cultivos y plantas usados en la vida cotidiana. Así­ se regulan los daños que se puedan cometer sobre viñas, zumaque (usado para los curtidos), morales, mimbreras, sarmientos, lino, cáñamo, sauces, etc., bien por los hombres o por animales.

Por ome que diere fuego a mies. Tod ome que fuego diere a mies, en era o en campo peche el danno duplado. et. xx. mezcales, a duen de mies. et del dia de sant Miguel adelante: no recuda. por danno de mies.

 El robo de los instrumentos usados en las labores del campo, como arados o trillos estaba castigado con penas económicas.

Por madera de aradro. Tod ome qui furtare madera de aradro. o de trillo, por cada cosa peche. i. maravedi.

Los montes, aunque en el fuero no se mencione directamente, debí­an ser propiedad del común y su quema estaba duramente sancionada:

Por ome que mont quemare. Tod ome que mont quemare. peche. x. marauedis. et el danno del mont quanto lo preciaren bonos ommes.

En el campo de la ganaderí­a se regulan las funciones de vaqueros, pastores y "eguarizos" (palabra que puede venir de guarro o cerdo, por lo que serí­a el encargado de cuidar dichos animales).

Si **zin ganado matare a otro que guarde uaquerizo. Todo ganado que guardare uaquerizo. o eguarizo . si firiere o matare el uno al otro, o a otra bestia: jurando el baquenizo o el eguarizo con. ij. bezinos sobre aquel que jurare peche el danno o de el dannador.

Entre los animales que se mencionan en el fuero están los usados en el campo como bueyes, mulas o asnos, los de compañí­a o guarda como perros y gatos, o los empleados como fuente de alimento: gallinas, patos, palomas, ovejas, cabras, cerdos o vacas.

El fuero regula también el funcionamiento de los molinos. Así­ dispone la manera de compatibilizar el riego de los campos con el uso del agua por los molinos:

Qui tolliere agua a molino. Tod omme que tolliere agua a molino, peche. ij. soldos. et si el molino tolliere agua a los uertos el lunes. o el miercoles. o el viernes. o el sabado. peche. ij. soldos. et en estos. iiij. dias seya el agua de los uertos. et rieguen primero los uertos. et depues los linos. et depues los cannamos. et depues qui la ouiere menester.

 Los artesanos y menestrales también tienen cabida en el fuero. Así­ se mencionan a pellejeros, tejedores, herreros, zapateros, tejeros y orfebres, y probablemente de aquel tiempo han llegado hasta nuestros dí­as los nombres de algunas calles donde realizaban sus trabajos, como la Plaza de Herradores o las calles de las Tenerí­as. Ejemplos de la regularización de estos oficios por el fuero pueden ser estos dos preceptos relativos a orfebres y herreros:

Por laurar que prisí­ere orebze. Todo orebze que prisiere oro o plata. pora laurar. prenda lo a peso. et delo a peso. et non y mescle cosa ninguna. et si otra cosa y mezclare. et prouadol fuere. pechel el danno duplado. a aquel que gelo diere a labrar. et si lauor falsa o quebrada fiziere. o piedras camiare: peche el danno: duplado.

Por enclauar de bestia. Todo ferrero que ferrare bestia. et la enclauare. guarezca la bestia et gouiernela. et si menoscabo alguno uiniere a la bestia por aquella achac: pechelo sil fuere demandado hata. xv. dias. et de. xv. dias adelante nol recuda el ferrero.

Los carniceros, horneros y panaderos también tení­an regulada su labor mediante los preceptos establecidos en el fuero. Así­ por ejemplo de los carniceros y panaderos dice:

Por carnicero o panadera. Todo carnicero de briuega uenda carne a peso. et panadera pan a peso. a uista de bonos ommes de conceio. et si la carne uendiere el carnicero o la panadera el pan si no como pusieren los bonos ommes: peche. iiij. mezcales, los ij. al concejo. et los ij. a los alcaldes.

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