El fuero largo

IN dei nomme et eius gratia. Conoscida cosa sea a quantos esta carta ueran. como nos don Rodrigo por la gratia de dios Arzobispo de Toledo. et primado de las Españas. con otorgamiento de don Miguel el Dean. et de todo el Cabildo de Toledo. Otorgamos nuestra villa Briuega. a todos los pobladores que y son oy. o uinieren y daqui adelant. a ellos. et a fijos. et a nietos. et uisnietos. et a todas sus generationes. con todos sus terminos. et con todas sus Aldeas. esto es a saber. con las Aldeas uieias que auie. et con las. vj. que nos ganamos del Rey don Ferrando. que dios de uida. las quales son estas. Gaianeios. Val de Salze. Ferrunnuela. Benuiure del castiello. Hyelamos de sant Andres. Tomellosa.(1) et por estas Aldeas. que nos les diemos. an nos ellos a dar cada anno por la fiesta de sí t Juhan. cccc. Mos.(2) et estas Aldeas todas. et los otros terminos que ha. o que dios le diere a ganar, con todas las heredades que han. o que auran. que las mantengan. et que uiuan en ellas. et las heredades que han. o que ouieren. que las puedan uender. et dar. et empennar. et fazer su propia uoluntad. a omme que faga uezindad en briuega, et que faga hy todo su fuero. et todos sus derechos cuemo uezino faze. et que non aya poder de dar, ni de empennar ni de uender. ni de cambiar a orden ninguna. ni a Cabildo ninguno de fuera de briuega. ni a rico ome de rey.

Con estas lí­neas comienza el fuero otorgado a Brihuega por Don Rodrigo Jiménez de Rada hacia el año 1242, también conocido como "fuero largo". Debido al continuo crecimiento que tuvo Brihuega en esos años, pronto surgió la necesidad de un fuero de mayor envergadura que el anterior otorgado por el propio Don Rodrigo. El Concejo de Brihuega poseí­a desde hací­a tiempo las aldeas de Pajares, San Andrés, Romancos, Villaviciosa, Valdehita y Valdelacueva, y gracias a Don Rodrigo, consiguió por donación del rey Don Fernando III "el Santo", las de Gajanejos, Valdesaz, Ferreñuela, Castilmimbre, Yélamos y Tomellosa. Este aumento del territorio, junto con la importancia adquirida por Brihuega al ser lugar de descanso de los arzobispos toledanos, llevó a Don Rodrigo a la elaboración de un nuevo documento, más amplio, que regulara la vida civil, administrativa, judicial y eclesiástica de la población.

Lógicamente, el autor material del fuero no parece que fuese el propio arzobispo Don Rodrigo. Diversos historiadores como el padre Fidel Fita, o Luño Peña, catedrático de derecho, señalan a Bernardo de Brihuega, clérigo de la corte de Don Rodrigo y autor de varios libros de la "Crónica de España" de Alfonso X, como posible redactor del texto del Fuero de Brihuega

Veamos ahora la descripción que hace del documento Don Juan Catalina Garcí­a en su libro "El fuero de Brihuega":

El códice en que está escrito el fuero (...), consta de dos hojas blancas al principio, 70 de texto del fuero, acabando en la última las subscriciones, y empezando á la vuelta de ella la carta del Arzobispo D. Sancho. En otra más va en su verso la carta de D. Gonzalo y en el reverso la del otro D. Gonzalo, terminando el códice con una hoja blanca, y sumando 74 en total.

El pergamino en que está escrito con hermosí­sima tinta negra, que conserva toda la intensidad de su color, es blanco, fuerte y lustroso: la I con que empieza el texto es de colores, y en el centro dorada, formando otros adornos cierto entrelazado muy propio de las miniaturas de aquella época. Los epí­grafes de las disposiciones están trazados con tinta roja, y sus letras iniciales son de adorno y hechas de rojo y azul. Una sencilla orla de trazos de ambos colores abraza tres de los lados de la primera página.

La letra es grande, escrita por mano hábil y del carácter que los paleógrafos llaman francés.

Las dimensiones de las páginas son de 29 centí­metros de alto por 20 de ancho: las de la caja de lo escrito de 17 de alto por 12 ó 13 de ancho, porque hay renglones salientes. La margen inferior es más ancha.

El códice está resguardado por dos gruesas tablas de nogal, unidas por su borde inferior al fuero con cuatro fuertes tiras de badana. Las tablas son muy antiguas, porque la segunda ofrece la particularidad de llevar escritas en su cara interior, y en letra de fines del siglo XIII ó principios del XIV estas lí­neas:

Al Rey mi señor por don Sanch fys
ques del muy alto et muy noble rey Don Alfon
Al Rey mi señor por don Sancho

Y en otra dirección esta escritura:

Viii sellos arzobispales
uno rreal. testis pero dí­as
Pero gomes.

La margen inferior de todas las hojas tiene una tosca cortadura que casi llega hasta el borde interior. Es de presumir que se hizo para colgar los sellos que el fuero tuvo, como lo prueban los agujeros que traspasan todas las hojas en esta parte inferior, casi separadas de ellas en la forma dicha. De esos agujeros cuatro están taladrados con instrumento circular: los otros son más pequeños y menos regulares.

El fuero no lleva fecha. Las firmas de los individuos del Cabildo, son todas auténticas, como la del Arzobispo D. Rodrigo, y hay entre ellas algunos claros, sin duda para que firmasen los capitulares que no lo habí­an hecho. La diferencia de letras y de tintas es muy notable en estas subscriciones.

Comparándolas con otros documentos de fecha conocida puede advertirse aproximadamente la del fuero de Brihuega ... De manera que sin duda alguna puede afirmarse que el fuero fué otorgado á los vecinos de Brihuega por su señor el Arzobí­spo D. Rodrigo Jimenez de Rada hacia el año 1242 aun quizá antes..."

 Reproducción de la firma de D. Rodrigo Jiménez de Rada recogida en el libro "El fuero de Brihuega" de D. Juan Catalina Garcia : "Nos Rodericus dei gratia Toletane Sedis Archipiescopus hispaniarum primas subscribo et confirmo."

Juan Catalina GarciaEl documento así­ descrito por D. Juan Catalina Garcí­a fue conservado en el Archivo Municipal de Brihuega hasta la guerra civil, perí­odo en el que desapareció no se sabe si destruido o robado. Gracias al trabajo del Sr. Catalina, así­ como el de D. Antonio Pareja Serrada, quien también lo publicó en sus libros "Brihuega y su partido" (1916) y "Diplomática Arriacense" (1919), podemos hoy conocer el contenido del fuero.

(1) Gajanejos, Valdesaz, Ferruñuela (que ya no existe), Castilmimbre, Yélamos y Tomellosa.
(2) Maravedí­s
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