Introducción histórica

Para acercarnos a como debió ser Brihuega en la Edad Media, vamos a ver un poco el desarrollo de la sociedad en esa época en Castilla y Extremadura. Para ello, os ofrecemos un pequeño resumen de la ponencia "Los Comunes de Villa y Tierra de Guadalajara" presentada en el Congreso "Imago Hispaniae" en Pastrana, 7 a 10 de Julio de 1987.Original de Antonio Herrera Casado, a quien agradecemos su amabilidad al permitirnos reproducirla en parte aquí­. Edición de Reichenberger, 1989 (Kassel, Alemania). Puedes leer la ponencia al completo en la web de Ediciones Aache.

villaDurante la época de la Reconquista, las tierras recuperadas en Castilla y Extremadura se denominaban presuras. Las de menor tamaño, formadas por caserí­os y pequeñas aldeas, eran pobladas por campesinos independientes, que solo reconocen al Rey como superior, y que usaban el derecho tradicional como norma jurí­dica. Las presuras mayores dependí­an directamente del Rey, quien establecí­a una ciudad como cabecera del territorio desde la cual se inicia la repoblación de la zona.

 Las villas estaban regidas por un Concejo, mediante un Fuero otorgado por el monarca. Rodeadas de murallas en las que se abrí­an las puertas o "portillos", en su interior surgen los barrios o "colaciones" en torno a las distintas iglesias. Los representantes de las distintas colaciones reciben el nombre de "aportellados" (en referencia a los portillos de las murallas), generalizándose después el nombre para todos los altos cargos del Concejo. Básicamente estos eran el Juez, los Alcaldes y los Jurados, quienes nombraban y pagaban, al resto de oficiales del Concejo, tales como escribanos, almotacenes, pesquisidores, andadores, veladores de torres, montaneros, deheseros, sayones, caballeros de la Sierra, etc. En los Concejos libres los aportellados eran elegidos directamente por el pueblo y los cargos solí­an durar un año. En los de abadengo, eran nombrados directamente por el obispo o abad, y en los territorios señoriales, se usaba una fórmula intermedia.

El Juez era la máxima representación del Concejo y era el encargado de portar la enseña o pendón y quien guardaba el sello del Concejo con el que validaba los documentos públicos. Junto con los Alcaldes, era el encargado de la administración de justicia. Todos recibí­an una parte de las "caloñas" o multas impuestas durante su gobierno, como compensación económica  por ejercer el cargo, cuya cantidad varí­a según el Concejo. Para evitar los sobornos y prevaricaciones, algunos Fueros incluí­an normas que castigaban duramente estos casos.

La tierra dependí­a de las villas, y estaba formada por aldeas y dividida en "sexmas" (aproximadamente la sexta parte del territorio). Según de quien dependí­a, recibí­a las siguientes denominaciones:

  • Tierra realenga, dependiente del Rey.
  • Tierra de abadengo, propiedad del obispo o de un monasterio.
  • Tierra solariega, propiedad de un noble o de una Orden Militar.
  • Tierra de behetrí­a, donde los pobladores elegí­an directamente a su señor.

La distribución de la tierra era realizada por los "sexmeros", nombrados por el "merino" o "alcayat" (delegado del señor) o el "tenente" (delegado real). Podí­a ser propiedad privada de los campesinos, pertenecer a los bienes propios de las aldeas y Villas, o ser bienes comunes, tal como pastos, montes, etc.

Los Comunes de Villa y Tierra estaban obligados al pago de impuestos y a la ayuda en la guerra a su señor, bien fuera el Rey, un noble o eclesiástico. Los impuestos, en la mayorí­a de los casos, eran destinados por el señor al propio Concejo. La ayuda en la guerra era denominada "hacer hueste" o "acudir en apellido", y todos los Fueros la regulan, permitiendo algunos cambiarla por el pago de un impuesto en moneda, la llamada "fonsadera". En otros casos, se concedí­a la exención de algunos impuestos a quienes iban a la guerra con su señor.

Todas estas normas recogidas en los Fueros locales de cada Concejo, normalmente provení­an del derecho tradicional no escrito, y eran posteriormente compiladas y presentadas al Rey o al señor para que las confirmase. También era normal el adaptar un fuero de otra población para su uso propio. Este es el caso de los Fueros de Sepúlveda y Cuenca, que sirvieron de base para los fueros de otras muchas poblaciones.

Las actual provincia de Guadalajara formaba entonces parte de la Transierra y del reino de Toledo, y sus pueblos estaban gobernados por sistemas forales, bajo el dominio del Rey de Castilla o de señores particulares y eclesiásticos. Posteriormente, fueron surgiendo nuevos Concejos independizados de los grandes Comunes nacidos durante la Reconquista, cuyas cabezas se hallaban en algunos casos en las provincias limí­trofes, como los de Sepúlveda, de Ayllón, de Medinaceli, de Talamanca, de Cuenca y de Huete.

BRIHUEGA

 Conquistada, como gran parte del resto de Guadalajara, en el año 1085 por el rey Alfonso VI, fué donada al año siguiente, a los Obispos de Toledo, y de uno de ellos, concretamente de don Rodrigo Jiménez de Rada, recibió su Fuero hacia 1242. El señorí­o episcopal al que estuvo sometido siempre Brihuega, desarrolló una población activa y emergente, que creció al amparo del palacio-fortaleza y dentro de un denso cí­rculo de murallas, algunos de cuyos portillos aún quedan en pie, como son los arcos de Cozagón y de la Cadena.

Brihuega tení­a cinco colaciones: San Pedro, San Juan, San Miguel, San Felipe y Santa Marí­a, correspondientes a sus cinco iglesias. Su territorio no fue demasiado grande e incluí­a las aldeas de Gajanejos, Castilmimbre, Ferreñuela, Valdesaz, Tomellosa y San Andrés, añadiéndose en el siglo XIII por donación real, Romancos, Archilla, Fuentes de la Alcarria, Pajares y Malacuera.

En la actual provincia de Guadalajara, podemos ver la aparición de los distintos fueros en la siguiente tabla:

AÑONOMBRE DEL COMÚNSEÑOR OTORGANTE
1102 COGOLLUDO Alfonso VI
1133 GUADALAJARA Alfonso VII
1149 ATIENZA Alfonso VII
1180 ZORITA DE LOS CANES Alfonso VIII y el maestre de la Orden de Calatrava Pérez de Siones.
1154 MOLINA DE ARAGÓN El Conde Manrique de Lara
1219 GUADALAJARA (reforma) Fernando III
1222 UCEDA Fernando III
1223 TALAMANCA Obispo Jiménez de Rada
1242 BRIHUEGA Obispo Jiménez de Rada
1252 COGOLLUDO Maestre Fernando Ordóñez
1256 HITA Alfonso X
1263 ALMOGUERA Alfonso X
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