Los orí­genes del castillo de Brihuega

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La referencia histórica más antigua que tenemos del castillo de Brihuega data del siglo XI, cuando  Alfonso VI, al ser derrotado por su hermano Sancho en la batalla de Golpejera (enero de 1072), tuvo que exiliarse en la taifa de Toledo del rey Al-Mamún[1].

Allí­ pasó varios meses hasta que, tras la muerte sin descendencia de su hermano Sancho (octubre de 1072), pudo recuperar su trono y reclamar para sí­ Castilla y Galicia.

La elección de Toledo como lugar de retiro, vino sin duda condicionada por haberle correspondido a Alfonso los derechos sobre las parias[2] del reino taifa de Toledo en las disposiciones testamentarias de su padre, Fernando I.

Palacio de la Galiana (Toledo)Durante su exilio, Alfonso y el rey Al-Mamún de Toledo trabaron una gran amistad, ofreciéndole éste una residencia a las afueras de la ciudad, posiblemente el palacio de Galiana[3]. A cambio, y como acuerdo entre ambos reyes, se decidió que Al-Mamún tratarí­a correctamente al rey cristiano y a sus caballeros, les alimentarí­a y proporcionarí­a seguridad, y Alfonso respetarí­a la ciudad, serí­a leal al rey y no saldrí­a de los lí­mites de la ciudad sin su licencia, además de ayudarle en cualquier necesidad. En este perí­odo, Alfonso llevó una vida tranquila, dedicada a la caza, los paseos por las orillas del Tajo y las diversiones cortesanas tí­picas de la época.

Es en una de estas partidas cinegéticas cuando Alfonso llega a Brihuega. El relato de este hecho aparece recogido en la Estoria de España, también conocida como Primera Crónica General, escrita por iniciativa de Alfonso X el Sabio y que supone la primera Historia de España escrita en romance:

«En aquel tiempo auie en ribera de Tajo mucha caza de ossos, e de puercos, e de otros venados, e don Alfonso, andando á caza Tajo arriba, falló un logar de que se pagó mucho, que auie nombre Bryuega: e porque era lugar vicioso e de mucha caza, e auie y buen castiello para contra Toledo, pidió al Rey Alimaimon aquel logar, e diógelo: e puso él allí­ sus monteros e sus cazadores cristianos: e finco el logar por suyo, e el linage de aquellos finco ay fasta don Juan, el tercero Arzobispo que fue de Toledo, que ensancho el logar á los pobradores, e pobro el barrio de San Pedro.»

Esta narración, en la que por primera vez aparece la referencia a la existencia de un castillo en Brihuega, no es sino una traducción al romance de la crónica realizada en latí­n por D. Rodrigo Jiménez de Rada en su De Rebus Hispaniae, que fue durante siglos fuente crucial para el estudio de la historia de España. Obras posteriores, basadas en la Estoria y en el De Rebus, omiten la existencia de un castillo, o hablan de Brihuega como lugar arruinado, como Esteban de Garibay y Zamalloa en su Compendio historial de las chronicas y vniversal historia de todos los reynos de España;  Fr. Francisco de Béjar, en su Historia de la milagrosa imagen de Nuestra Señora de la Peña, patrona de la villa de Brihega de el Arzobispado de Toledo, de 1733, tal vez uno de los primeros libros dedicados, entre otras cosas, a la historia de Brihuega, habla sobre la alquerí­a fundada por D. Alfonso y la sitúa en la cercana Malacuera y no en Brihuega; incluso Juan de Mariana, jesuita, teólogo e historiador, en su Historia general de España afirma que existí­a otra población cercana a Toledo llamada Brihuega.

Cronica de España

Cronica de España

Esteban de Garibay

Esteban de Garibay

Juan de Mariana

Juan de Mariana

Un siglo después, el 6 de Junio de 1192, el papa Celestino III firma una bula en San Pedro, Roma, donde se citan varios lugares del arzobispado de Toledo haciéndose referencia a Brihuega como "Castrum de Brioga", que quiere decir castillo o lugar amurallado y fuerte.

«In quibus hec propriis duximus exprimenda vocabulis: Ecclesiam sanctorum iusti et Pastoris, Abbatiam Sancte Leocadie, Ecclesiam Sancte Marie de Tochia, ecclesiam Sancte Marie de Batres, ecclesiam Sancti Vincelitii de Monte, ecclesiam Sante Marie de valle ecclesiarum, ecclesiam Sancte Marie de Valadelmelc; ecclesiam de Calatrava; Castrum Alcala, Castrum de Brioga, Castrum Canales, Castrum Alfamim cum pertinenciis eorum; domum regine in Toleto cum hereditate sibi pertinente, domum sancie Sororis Illustris memorie regis Aldefonsi, cum hereditate patris sui Raymundi comitis, quam ipsa consensu fratris sui ecclesie tue donavit et scripto confirmavit;»

Tomando como base esta referencia a la existencia de un castillo en tiempos de Alfonso VI, casi todos los historiadores actuales son de la opinión de que el castillo actual, tal y como le conocemos, no es sino la suma de una serie de ampliaciones y modificaciones realizadas sobre un primitivo castillo o fortí­n de época islámica.

Como sabemos, hacia los años 1040-1050, tras la caí­da del Califato, toda la zona de la Alcarria se integró en la taifa toledana bajo el mandato de Al-Mamún.  Sin embargo, Brihuega no aparece citada en ninguna fuente islámica de la época, lo que induce a pensar que, de existir, el núcleo urbano serí­a de escasa importancia y, por supuesto, ningún valor estratégico. La histórica fertilidad de la zona y la costumbre islámica de poblar el territorio con pequeñas alquerí­as diseminadas, que aprovechaban asentamientos preexistentes al dominio musulmán para establecerse, hacen pensar que tal vez en Brihuega se estableciera un pequeño núcleo rural, en el que con el tiempo, se hubiese construido un pequeño emplazamiento militar dado el carácter fronterizo que la zona tuvo durante mucho tiempo.

Para intentar conocer el emplazamiento y forma del recinto originario del castillo, podemos ir eliminando en orden cronológico inverso, las sucesivas ampliaciones de las que tenemos noticias.

Así­ pues, sabemos que el muro de contención de lo que hoy es el cementerio bajo fue probablemente construido en el siglo XIII, ya que en el podemos encontrar marcas de cantero similares a las que, por ejemplo, hay en el arco de Cozagón. De esta misma época también es la muralla que rodea al conjunto del castillo y la iglesia de Santa Marí­a y que le separa del resto del pueblo.

recintoislamicoPosible planta del recinto primitivo del castilloLa nave norte, que comprende en su parte baja la hoy capilla de la Veracruz y en su piso superior la estancia identificada tradicionalmente como la capilla del castillo, podrí­a corresponderse con una ampliación realizada en el siglo XIII, dado el carácter claramente gótico que inspiró el diseño de la capilla. L. Torres Balbás[4] puntualiza además que el estilo de la sección de los nervios de la bóveda de la capilla comenzó a usarse en España entre el segundo y el tercer decenio del siglo XIII.

Hemos reducido el recinto en el siglo XIII a lo que hoy se conoce como cementerio alto, con las capillas incluidas. Algunos autores, como Mª Magdalena Merlos[5], apuntan que ese serí­a el antiguo recinto árabe, que sirvió como base para el castillo de Brihuega. En su estudio, Merlos presenta una serie de caracterí­sticas muy determinadas en este recinto, que no se encuentran en el resto del castillo, y que son comunes en otros conjuntos defensivos de la Marca Media[6]: asentamiento directo sobre la roca, sin cimientos (como en Castros, en la zona de Talavera); grosor de los muros entre 1,5 y 2 mts. (Torre del Andador de Albarrací­n en Teruel, la torre de los Casares en Riba de Saelices o alcazaba de Cuenca);  o los materiales empleados (sillarejo en los muros excepto en las aristas que se emplea sillar labrado).


[1] AL-MAMÚN: Yahya ibn Ismail al-Mamun o Yahya ben Ismael ben-Dylinun,  fue rey del reino taifa de Toledo entre 1043 y 1075. Falleció envenenado en Córdoba en 1075.

[2] PARIAS: Las parias eran un impuesto que pagaban los Reinos de Taifas (1031-1492) a los reyes cristianos para que no les atacasen y para que fuesen protegidos de los propios enfrentamientos que se producí­an entre los reinos taifas o de los ataques de otros reinos cristianos.

[3] Web Leyendas de Toledo (VER)

[4] L. TORRES BALBÁS, La capilla del Castillo de Brihuega, Archivo Español del Arte, 1941, Tm. XIX, pág. 280-297

[5] Mª MAGDALENA MERLOS ROMERO:

  • El castillo de Brihuega y sus orí­genes islámicos, Espacio, Tiempo y Forma, Serie Vil, H." del Arte, t. 12, 1999, págs. 41-60
  • El castillo de los arzobispos de Toledo en Brihuega. Antecedentes islámicos

[6] MARCA MEDIA: Era una de las demarcaciones territoriales en que estaba dividido al-índalus, la antigua Peninsula Ibérica islámica, durante el emirato y el califato de Córdoba. Estaba dividida en la Coras de al-Belat, que se situaba en el norte de las actuales provincias de Cáceres y Toledo, la Cora de Toledo y la Cora de Santaveria, que cupaba un territorio algo superior al que hoy en dí­a integra las provincias de Cuenca, Teruel y de la de Guadalajara.

[1] AL-MAMíšN: Yahya ibn Ismail al-Mamun o Yahya ben Ismael ben-Dylinun,  fue rey del reino taifa de Toledo entre 1043 y 1075. Falleció envenenado en Córdoba en 1075.

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