Carlos Rodrigo: "El arte de la naturalidad"

Carlos Rodrigo, conocido popularmente por el apodo de Cienti es residente en Brihuega aunque nacido en 1960 en Morillejo (Guadalajara). A pesar de ser buen conversador se expresa más y mejor a través de las manos que de sus palabras.

Sus tallas están cargadas de sentimientos, intuición y formas que evocan dinamismo y equilibrio. Son sí­mbolos que reflejan la cotidianidad del dí­a a dí­a y guardan un extraordinario sentido de las proporciones. Sus formas geométricas guardan la armoní­a del conjunto y sus simetrí­as, la combinación de cubos y prismas, engarzados y ensamblados respetan la luz en su interior y permiten la alegorí­a libertaria del observador.

La definición de formas y la viveza de sus aristas son producto de una creatividad que según confiesa el propio autor: ...salen de lo más profundo de uno mismo.

Carlos Rodrigo lleva en este mundo de la talla desde hace más de quince años y en poco tiempo su obra a recorrido varias exposiciones en la provincia. El Castillo de Torija y y las Sala de Exposiciones de Ibercaja en Guadalajara fueron los escenarios donde Cienti expuso sus trabajos. La prensa especializada se hizo eco de las tallas y los trabajos de este artista que trabaja la madera inspirado por una intuición natural.

Ahora acaba de exponer una colección de 33 tallas en la Sala de Exposiciones del Convento Franciscano de San José de Brihuega. Esta exposición es el producto del trabajo de más de tres años donde se observa una evolución. Carlos Rodrigo interpreta el arte como algo natural y posee el don de obtener la esencia de la materia prima acariciando la madera que es como manifestaba el maestro italiano Miguel Ángel Buonarotti: la imagen está dentro de la piedra, yo lo único que hago es retirarle lo que sobra.

También Cienti se refiere a Da Vinci en su constante observancia a la proporcionalidad.

Su expresión artí­stica transmite la energí­a de mantener viva y en movimiento sus trabajos que son reflejo de su voluntad y su fuerza, su diseño y su paciencia. Su arte ha evolucionado, no sólo en la madera, sino también en la piedra. Manuel Leguineche ha escrito sobre su obra: "...según Picasso, el arte abstracto no existe. Hay que empezar siempre con algo. Después podrás borrar todas las huellas de la realidad."

Nuestro protagonista, en su fantástica evolución ha sabido conservar vivo al artista puro, espontáneo, natural que lleva dentro. Las reglas destruyen el genio y el arte. Lo que sientas encontrará pronto su estilo. Creo que Carlos Rodrigo lo ha encontrado...

A Carlos Rodrigo le gusta trabajar sin interrupciones, concentrado y absorto en el arte que está desarrollando. Confiesa: "...gustarí­a no parar desde que empiezo un trabajo hasta que lo finalizo, pero claro, eso es imposible. La familia y mi entorno, mis obligaciones y responsabilidades impiden esa dedicación constante al arte. Cuando tienes algo dentro y sabes lo que vas a hacer con lo que tienes de delante casi me olvido de todo..."

La conversación con Cienti es fácil y es difí­cil. Puede parecer una paradoja, pero su naturalidad es el reflejo de su personalidad sincera, sin aditivos; sin embargo hablar de su trabajo y transmitir los sentimientos de su arte, de su obra es más complicado, se explica mejor con sus manos y sus herramientas, cuando descubre los secretos de la madera con sus buriles y gubias.

  • ¿Por qué te gusta trabajar la madera?

Porque es lo más asequible. Con cuatro gubias y un trozo de madera puedes comenzar, para el resto de trabajos hay que tener más equipamiento; para la forja, fragua...y eso es otro tema. Confieso que me gustarí­a trabajar en otros materiales.

  • ¿Cómo adquieres la materia prima para tus tallas?

En esta exposición podemos tener madera reciclada y madera nueva. Alguna me la ofrecen cuando, por cualquier circunstancia, alguien va arrancar un árbol, un frutal, o se va a deshacer de un buen trozo de madera, como saben que me gusta, me lo consultan y me lo suelo quedar. En otras ocasiones la compro en una almacén. Por aquí­ tenemos maderas de nogal, de roble, de algunos frutales ... luego pues me ajusto a las dimensiones de los que tengo.

  • ¿En qué te inspiras para trabajar?

En cada momento en una cosa. Hay veces que la propia madera te sugiere los temas, otras, soy yo el que ya tengo una idea prefijada, y otras son la fechas o los acontecimientos lo que sugieren el trabajo que voy a realizar. No tengo una inspiración fija, es más, incluso a veces he llegado a variar el proyecto que tengo entre manos aunque ya esté avanzado

  • ¿Cómo comienzas un trabajo?

En ocasiones hago un diseño en escayola de lo que quiero realizar en madera, y luego voy trabajando sobre ese modelo. En otras ocasiones trabajo directamente sobre un modelo que sólo reside en mi imaginación, depende de varios factores y cada trabajo tiene su personalidad propia y esos factores además de sus formas la hacen diferente.

  • ¿Un artista qué peso le da a la intuición?

En mi caso mucha. Porque se trabaja por intuición. Cuando ves el tronco de madera ya estoy intuyendo lo que voy a sacar de él, porque me sugiere tal o cual forma. Es difí­cil de explicar, pero es así­. 

  • Los tí­tulos de tus obras son muy sugerentes y originales. ¿Qué es primero el tí­tulo o la obra?

En mi caso generalmente la obra, porque no suelo colocar lo tí­tulos hasta que no loa veo finalizada, e incluso hay algunos que solo han tenido tí­tulo cuando han salido de mi casa, quiero decir que se han tirado mucho tiempo sin titular. Personalmente es lo que menos me preocupa y debo reconocer, que en alguna ocasión antes de hacer la obra, cuando sólo existe en mi cabeza, ya tiene el tí­tulo; y en alguna ocasión el titulo sale durante el trabajo.

  • ¿Cuánto tiempo tardas aproximadamente en realizar una de estas obras?

También es bastante variable. Depende de la madera, cómo esté, su dureza, como sea el proyecto que tengo en mente, sus dimensiones y mis ganas, que también influyen, porque mi trabajo y mi familia son lo primero. También hay ves que comienzo un trabajo y entre tanto voy haciendo otras tallas y se queda pospuesta para otra ocasión, establezco una prioridades. Hay algunas que salen en una sesión, éstas me gustan especialmente. La que no tienen interrupciones llevan el sello de la constancia y me gustarí­a coger una obra y no abandonarla por nada hasta terminarla, pero eso es imposible.

  • Para preparar una exposición como esta de Brihuega ¿Cuánto tiempo te lleva?

Más de tres años. Es bastante difí­cil el tema de las exposiciones porque te hace trabajar muy duro, pero cuando la ves terminada es todo un logro, ver todo reunido.

  • ¿Por qué sus diseños siguen una trayectoria de lí­neas y formas geométricas?

No lo hago por que sí­, hay una explicación. Me baso en las figuras simbólicas y cada pieza tiene su filosofí­a. Admiro la proporcionalidad de Leonardo Da Vinci y siempre procuro respetarla. Los conocimientos del maestro italiano en este campo son extraordinarios y yo procuro emularlos.

  • Parece que busca el desafí­o de la gravedad y conoces perfectamente el equilibrio.

Me gusta dotar de movimiento a mis obras. El equilibrio no es casual, es una situación que existe cada dí­a y yo pretendo transmitirla a mis trabajos, también pondera la verticalidad y la esbeltez de los trabajos, la referencia a los ejes es permanente.

  • ¿Cómo acoge el público tu arte?

Tengo que confesar que a mí­ me comentan que la acogida es buena, que les suele gustar. Ahora soy el primero en reconocer que la escultura tiene que impresionar, ser majestuosa, impactar al observador, ser grande y proporcionada y transmitir fuerza. La escultura no es un mero elemento decorativo, debe tener vida propia.

  • Si realizamos una mirada retrospectiva ¿Cómo ves los comienzos hace quince años?

Pues lo miro con cierta nostalgia, porque a pesar de saber muy poco me gustaban mucho. Al inicio era cuando más aprendí­a, cuando más descubrí­a y cuando más partido le sacaba al trabajo. Ahora sin embargo cuesta mucho descubrir cosas nuevas, sin embargo, como decí­a Chillida: el arte debe de aprenderlo uno mismo Lo que se enseña es una cosa que han hecho otros.

  • ¿Le gusta asilarse con su arte para no recibir influencias de otros artistas?

Un poco sí­, pero eso es imposible porque yo veo como otros escultores y éstos a su vez a otros, nadie está aislado. A veces, inconscientemente, te quedas con detalles que se graban y se plasman en una obra o en un determinado momento.

  • ¿Qué escultores son los más importantes para ti?

Recientemente vi en televisión un reportaje sobre el continuador de la Sagrada Familia de Barcelona, José Marí­a Subirats y sinceramente me impacto lo que pude observar por sus trabajos en una exposición tanto en madera como en piedra. Cuando la vi me resulto como familiar. Otro de los grandes es Chillida y Mancusi, de los no figurativos. Pero no me puedo olvidar de Miguel Ángel y otros ... Yo me inclino por sacar las formas que llevo dentro y que diseña mi imaginación.

  • ¿Tiene buenas manos para la pintura?

La practico como evasión de entretenimiento, pero hoy por hoy, no sale lo que yo quiero y como yo quiero. Me encanta jugar y combinar los colores.

  • ¿Dónde está el origen de una de sus tallas?

Pues todo nace y me gusta que sea así­, como una semillas en la tierra, que se va desarrollando y luchando por vivir, que sale con fuerza y con vigor, emerge de la tierra y toma el alimento de la tierra, a la que se encuentra arraigada.

  • Esta talla se titula Prima Sonoro ¿Qué le sugiere al artista?

Es una alegorí­a musical que también representa una has de rayos luminosos que se cuelan con intensidad a través del hueco y nada se interpone ante ellos al entrar por una reja, la luz es energí­a y es libertad. Te podí­a explicar cada una de todas éstas tallas, pero para el observador es posible que le sugiera otra cosa y también debe de ser así­.

  • ¿Con qué se queda de su época de aprendizaje?

Con casi todo, pero recuerdo un consejo. Alguien se me acercó después de ver mis trabajos y me dijo: ...tú imagí­nate un rí­o, un potencial de agua que se va ramificando y perdiendo el agua, al final el rí­o se queda como un arroyo que no tiene fuerza. Esto es lo que te pasa a ti. Debes no atender a las ramas, centrarte en un solo caudal, tu caudal es el arte que tienes.

  • ¿Se puede vivir del arte?

La verdad es que sí­, que siendo bueno y con suerte, sí­. No es mi caso, pero hay que reconocer que hay artistas que viven del arte. Pero ante todo el arte es una forma de expresión y un reflejo de la persona, de la creatividad de cada uno. El que sienta lo que hace, para mí­ es arte. El artista no sólo es el que vive del arte, cualquier oficio o profesión, cualquier actividad que se haga, si se siente, eso es arte.

Avelino González Vega

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